
Mantener su caja de guantes segura: La verdad sobre los elementos infrarrojos
Cuando se trabaja en una caja de guantes con materiales peligrosos o sustancias químicas sensibles, lo último que uno quiere es pensar en arcos eléctricos. Una sola chispa puede causar un desastre.
Por eso, no tomamos atajos con nuestros elementos de calentamiento por infrarrojos. Están diseñados para esos espacios cerrados e inertes donde no hay lugar para errores. Para asegurarnos de que todo esté hermético, cada tubo que sale de nuestra fábrica pasa por numerosas pruebas de voltaje y aislamiento. Sin excepciones.
¿Por qué probamos cada lámpara?
Muchas empresas simplemente prueban un pequeño número de piezas de cada lote y listo. Nosotros consideramos que eso es arriesgado.
En cambio, ponemos a prueba cada lámpara hasta sus límites absolutos. Buscamos defectos mínimos: grietas microscópicas en el cuarzo o algo de contaminación en los conectores. Son esos tipos de defectos que permanecen ocultos hasta que se conecta la lámpara al sistema. Si un tubo no pasa la prueba de voltaje, va directamente a la basura. Punto final.
Qué debemos vigilar
Principalmente, nos concentramos en dos cosas:
Resistencia del aislante: Para asegurarnos de que la corriente permanezca dentro del filamento y no se escape al chasis.
Resistencia dieléctrica: Probamos las lámparas con altos voltajes para asegurarnos de que no se dañen debido a picos de voltaje.
Un consejo sobre el calor
Los elementos infrarrojos de alta potencia se calientan mucho. Ese tipo de estrés térmico puede dañar el aislante con el tiempo.
Nuestros elementos están diseñados para resistir esas condiciones, pero no pueden hacerlo solos. Debe asegurarse de que los cables y conectores de su caja de guantes sean adecuados para esas temperaturas. Si los conectores no son adecuados, el aislante se derretirá, sin importar cuán bien hayamos probado la lámpara.
Qué significa esto para usted
Para los ingenieros, esto significa que ya no necesitan preocuparse por fallos durante la instalación. Obtendrán componentes que funcionan perfectamente, cumpliendo con todos los requisitos de seguridad. Sin fallos eléctricos ni apagones inesperados. Solo un entorno seguro para su operador y su equipo costoso.